El interés compuesto explicado, con ejemplos
Cómo funciona el crecimiento sobre lo ya crecido, por qué el tiempo importa más que el capital inicial, la regla del 72 y qué le hacen las comisiones y la inflación.
Actualizado
En esta página
El interés compuesto es crecimiento sobre crecimiento. Cada año, la rentabilidad se aplica no solo al dinero que aportaste, sino también a todo lo que ya ha generado. El efecto es pequeño al principio y muy grande después, y por eso el tiempo importa tanto.
La misma rentabilidad, de dos formas
Guarda 1.000 € al 7% anual.
- Con interés simple ganarías 70 € cada año, siempre sobre los 1.000 € iniciales. Tras 30 años: 3.100 €.
- Con interés compuesto, los 70 € del primer año también rinden un 7% el segundo, y así sucesivamente. Tras 30 años: 7.612 €.
| Años | Valor al 7% anual, compuesto |
|---|---|
| 10 | 1.967 € |
| 20 | 3.870 € |
| 30 | 7.612 € |
Fíjate en el patrón: los primeros 10 años suman unos 967 €; los últimos 10, casi 3.750 €. La mayor parte del crecimiento llega al final.
La fórmula
Con un solo capital inicial:
Valor final = Capital inicial × (1 + rentabilidad anual)^años
Para el ejemplo: 1.000 × 1,07³⁰ ≈ 7.612.
Si añades un poco cada mes
Las aportaciones periódicas también se capitalizan. Con 100 € al mes en algo que rinde un 7% anual, aportarías 36.000 € en 30 años y acabarías con unos 116.900 €: más del triple de lo que pusiste.
Empezar más tarde cambia mucho. Los mismos 100 € al mes durante 20 años terminan en unos 50.750 €, menos de la mitad, aunque solo aportaste un tercio menos.
Estas cifras suponen que la rentabilidad anual se convierte en su equivalente mensual y que cada aportación se hace al final del mes. Puedes probar tus propios números en la calculadora de interés compuesto de Stok Terminal.
La regla del 72
Una forma rápida de ver lo que tarda en duplicarse el dinero: divide 72 entre la rentabilidad anual. Al 7%, 72 / 7 ≈ 10,3 años (la cifra exacta es 10,2). Al 4%, unos 18 años.
Lo que juega en contra
- Las comisiones. También se capitalizan, pero en tu contra. 10.000 € creciendo al 7% durante 30 años se convierten en unos 76.100 €; al 6%, por una comisión anual del 1%, en unos 57.400 €. La comisión cuesta casi 18.700 €.
- La inflación. Los precios suben con el tiempo, así que 7.612 € dentro de 30 años compran menos que 7.612 € hoy. Una forma sencilla de ver el crecimiento real es restar la inflación esperada a la rentabilidad.
- Las pérdidas. Las rentabilidades no son constantes. Una caída del 50% necesita una subida del 100% para recuperarse, y un mal año al principio duele menos que el mismo año cuando el saldo ya es grande.
Con qué quedarse
El interés compuesto premia empezar pronto y mantenerse invertido. No es la promesa de ninguna rentabilidad concreta —los mercados pueden caer y los ejemplos usan una tasa fija e ilustrativa—, pero explica por qué el tiempo, los costes y la constancia importan más que acertar el momento.

